Diseñadora estratégica de servicios | Research, Service Design y Facilitación | Innovación y transformación
Diseño servicios pensando a la vez en quien los usa y en quien los ofrece.
Soy Nuria Sánchez, diseñadora estratégica de servicios senior con más de 20 años de trayectoria. Negocio propio, retail, dirección del área de Comercio Justo de una ONG… El diseño de servicios le puso nombre y estructura a mi forma de pensar. Me muevo en servicios complejos de cualquier sector, de la banca a la salud o el sector público, y me incorporo a equipos o acompaño proyectos.
Más de 20 años conectando personas, negocio y operación
Diseño estratégico de servicios y researchEn consultoría independiente desde 2014 y dentro de equipos de grandes compañías, en sectores como banca, telecomunicaciones, salud, energía, tecnología o sector público.
Producto desde ceroTres años y medio en una startup SaaS, definiendo la propuesta de valor, el servicio y el MVP.
Negocio y liderazgoSocia fundadora de un negocio activo desde hace dos décadas. Directora de Comercio Justo en una ONG, donde convertí el área en una línea de negocio rentable.
Facilitación y formaciónProgramas de innovación y transformación para BBVA, Santander, Google Campus, Fundación Telefónica, Pepe Jeans, Lagardère, Medialab Prado, INFO Murcia, Impact Hub Madrid, Design Thinking España y Design for Change, entre otros.
Casos
Proyectos reales, anonimizados. En cada uno cuento qué decidí, por qué y qué cambió.
El reto era entender de dónde venía la espera de los pacientes. La investigación mostró que buena parte se generaba en los procesos internos del hospital, y dos de los conceptos que cocreamos se pusieron en práctica.
Una entidad financiera quería ayudar a las personas a ahorrar para su primera vivienda con una cuenta específica. Al conocerla, sus beneficios se quedaban cortos, y la investigación llevó al equipo a parar y replantear el producto.
En un proyecto del sector público, los actores compartían un propósito: que una formación útil y especializada llegara a los trabajadores. Las diferencias de intereses y posiciones políticas dificultaban los acuerdos y el trabajo entre las entidades. Necesitábamos comprender esas fricciones y preparar un proceso en el que pudieran construir soluciones juntos.
El banco quería crecer en préstamos a más de cinco años, con poco margen para competir bajando el precio. La investigación mostró cuánto pesaba sentirse seguro al asumir ese compromiso: entender las condiciones, saber que la cuota encajaba y poder validar la decisión cuando surgían dudas.
El equipo había definido cómo debía ser su asistente de atención al cliente. Ahora necesitaba saber qué percibían las personas al escucharlo y si esa personalidad encajaba con lo que esperaban del servicio y de la marca.
Puedo poner una idea delante de las personas adecuadas y descubrir qué funciona, qué no y qué deberíamos cambiar antes de seguir construyendo y dedicándole más esfuerzo.
Antes de investigar nada, aclaro qué hay que decidir, para quién, y si estamos ante la pregunta correcta o solo ante la más cómoda.
Hago que las piezas encajen
Cruzo información, opiniones y restricciones hasta que el conjunto tiene sentido.
Conecto a las personas con el negocio
Pongo en relación lo que necesitan las personas con lo que la organización puede sostener, para que las recomendaciones se puedan llevar a cabo.
El equipo sale con una decisión
Mi trabajo termina cuando hay algo claro sobre lo que actuar.
Facilitación
Más de 20 años facilitando
Para mí, la facilitación es la pieza estructural del diseño estratégico de servicios: la que permite que las conversaciones sean fértiles y que el grupo decida con la información sobre la mesa, contrastando perspectivas y pensando en las consecuencias.
Con grupos muy distintos (niños, jóvenes, adultos y personas mayores de 65), en formato presencial, online e híbrido, desde talleres de unas horas y hackatones hasta programas de varias semanas, y para todo tipo de entidades: agentes sociales, multinacionales, pymes, emprendedores, administraciones públicas, universidades y escuelas de negocio.
Algunos programas de formación que he diseñado e impartido
Learning Sprint de innovación y transformación digital | Hackea tu Futuro (Junta de Extremadura), con Mindtech: 8 semanas y 15 sesiones online.
Curso de Mentalidad Innovadora | Design Thinking España: sesiones en directo y ejercicios asíncronos.
Innovación y transformación para equipos de BBVA | con Netmind, desde 2019.
Design thinking para emprender y para la cultura de trabajo | Red de Centros Circular FAB.
Producto mínimo viable para emprendedores | Programa Start del C-LAB de Cáceres, con Startups.st.
Algunos procesos de cocreación y participación que he diseñado y facilitado
Cocreación estratégica para una gran compañía | con Design Thinking España: 4 retos y 7 equipos de distintas geografías.
Big Challenge de Uno entre cien mil | sprints online con retos reales de siete fundaciones.
Colabora Almendralejo | con Alma Natura: jóvenes y personas empresarias crean negocio desde su entorno.
Fundación Luz Casanova | design thinking para mejorar la detección de la violencia de género en mujeres mayores de 65 años, con mujeres que la habían vivido en los equipos.
WE Lead Food | codiseñé la cocreación «Mi modelo de impacto» para mujeres emprendedoras y directivas del sector agroalimentario, en la que cada participante construyó su modelo de negocio partiendo del impacto que quería generar.
Hackatones | diseño y facilitación de hackatones y jornadas intensivas de cocreación, del reto al prototipo, con equipos multidisciplinares.
Recreo | organicé y coordiné en Navalvillar de Pela un encuentro para pensar el medio rural como oportunidad.
Los orígenes
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Antes de todo esto | con 15 años, en vacaciones, daba clase con un grupo de voluntarias a niños y niñas de pueblos muy pequeños que tenían difícil acceder a la escuela. Ahí descubrí mi pasión por acompañar aprendizajes.
Fundación Montemadrid | programas relacionados con las artes, como Periodiqueros, donde niños y niñas creaban su propio periódico.
Design for Change España | durante más de una década, en su puesta en marcha y en el equipo de diseño y facilitación de Lab I Can.
Qué aporto a los equipos
Cuando hay mucha información, muchas opiniones y ninguna dirección clara, diseño un proceso para ordenarlo todo y que el grupo encuentre por dónde avanzar.
Diseño sesiones con propósito, estructura y ritmo para que el equipo salga con decisiones tomadas.
Cuando hay miradas, intereses o posiciones enfrentadas, diseño las condiciones para que construyan una visión compartida sin que la tensión bloquee el proceso.
Acompaño a los equipos a revisar sus propias formas de trabajar y a convertirlas en acciones concretas, con compromiso real.
Diseño programas que entrenan comportamientos, además de contenidos, para que lo aprendido se aplique al día siguiente.
Facilito procesos participativos con comunidades, jóvenes, empresas e instituciones.
Cómo facilito
Diseño el contexto y la dinámica. Antes de juntar a nadie me pregunto qué tendría que pasar para que ese grupo pueda escucharse, entenderse y decidir sin atascarse. Conozco el propósito, a quienes participan, de dónde vienen y a dónde van.
Facilito para que el grupo piense. Sé sostener los momentos incómodos sin llenarlos enseguida, porque ahí es donde un grupo empieza a pensar.
Entreno comportamientos, haciendo y sobre un caso real. En mis formaciones, cada sesión entrena una habilidad concreta, como aplazar el juicio, divergir y converger o construir sobre las ideas de otros. La teoría es la justa para dar el siguiente paso: enseguida la aplicamos a un reto real, y así durante todo el programa. La práctica asienta el conocimiento y hace que surjan las dudas reales del oficio.
La escaleta es una guía que adapto al grupo. La preparo al minuto y la suelto cuando el grupo necesita otra cosa o cuando está surgiendo algo que aporta más al propósito. Lo mismo con las plantillas: si bloquean, se cambian.
Escaleta de una de mis sesiones: «¿Cómo podríamos mejorar nuestra gestión del tiempo?», design thinking aplicado a la cultura de un equipo, en dos horas y media online
Bienvenida, reto y proceso de trabajo 15 min
Comprensión: tensiones, buenas prácticas y aspiraciones, de la divergencia a los hallazgos 30 min
Principios de diseño por equipos, la brújula para decidir 30 min
Convergencia: votamos y nos quedamos con «los elegidos» 20 min
Una acción mínima por principio, para implementar mañana 25 min
Plan de 10 semanas: un principio y una acción cada semana, medir y ajustar 25 min
Combina design thinking con la teoría de la acción mínima: cada principio de diseño se convierte en pasos pequeños, contextuales, sostenibles y contagiosos para cambiar la cultura desde dentro.
Quienes han aprendido y facilitado conmigo
Nuria es una facilitadora brutal, sus sesiones de Design Thinking te llevan a explorar en profundidad.
Mara Ruiz, fundadora de Zeta Once
Su enfoque es profundamente humano: transmite los conceptos con una calma y cariño, de una forma que realmente llega a los alumnos.
Felipe Bermejo Vega, director en Netmind
Su estilo de formación, muy cercano a la facilitación de procesos, favorece el aprendizaje grupal y la capacitación individual.
Marina Lorenzo Sánchez, Investigación de negocio en Materia Prima
Sobre mí
De dónde vengo
Restauración y Conservación de Obras de Arte
Retail
Área de Comercio Justo de una ONG
Emprendimiento
Diseño estratégico de servicios y facilitación
De la restauración me quedó una forma de mirar: entender las capas antes de intervenir y respetar lo que ya existe.
Mirando atrás, me doy cuenta de que siempre he intentado comprender el mundo conectando piezas. Mucho antes de conocer el design thinking, el diseño estratégico de servicios y la facilitación, ya observaba y trataba de entender cómo encajaban las distintas partes de una situación. Cuando llegaron esas disciplinas, reconocí en ellas mi manera de pensar. En el diseño encontré un lugar donde todas esas partes de mí cobraban sentido.
Hoy podemos procesar enormes cantidades de información en minutos.
Construir conocimiento necesita tiempo para madurar.
La comprensión de un problema se forma al cruzar entrevistas, conversaciones con negocio y lo que no llegó a decirse.
Ahí quiero seguir aportando: en equipos que trabajan en servicios complejos y necesitan decidir qué merece hacerse y con qué profundidad. Así lo hago:
1. Cuestiono el problema
¿Por qué resolverlo?
¿Para quién?
¿Qué aportaría hacerlo?
¿Qué generaríamos si no lo hacemos?
2. Construyo la decisión
Informada
Reflexiva
Contrastada
Contextual
Crítica
Flexible
3. Elijo el camino
Abordarlo
Reformularlo
Dedicar el esfuerzo a otra cosa
Porque la eficiencia sin eficacia puede salir bastante cara.
Cómo uso la IA en mi trabajo
Uso la IA en muchas fases de mi trabajo, siempre con la misma idea: la uso para procesar; el pensamiento lo pongo yo.
Un ejemplo: el análisis de una investigación
La acoto a mis propias fuentes.
Le pido cruces entre perfiles donde intuyo que merece la pena rascar.
Me devuelve esos cruces y yo decido cómo y con qué avanzar.
Lo que no delego nunca: las decisiones
Qué preguntas merece la pena hacer.
Qué es un hallazgo y qué se queda fuera.
La IA lee palabras, pero no es capaz de leer lo que hay detrás de ellas. Tampoco estuvo presente: no vio los gestos ni los silencios de las entrevistas, de las conversaciones con negocio o de las que tengo con el equipo, que dan sentido a todo lo demás. Ese contexto lo llevo yo, y por eso cada conclusión la modelo y respondo por ella.
Soy cosmo rural
Me crie en el centro de Madrid y hoy mi hogar está en un pueblo de Extremadura. Vivo entre los dos mundos, y los dos me hacen falta.
Me mezclo con el día a día del territorio
He recogido aceitunas, cultivado un huerto, criado gallinas, hecho dulces con las mujeres del pueblo y hasta conducido un tractor. Cuando hace falta, ayudo en el campo con el riego, como una jornalera más.
Aporto lo que sé hacer
Organicé Recreo, un encuentro en Navalvillar de Pela para conversar sobre diseño, innovación, comunidad y nuevas formas de habitar el territorio.
Colaboro con el ayuntamiento para abordar problemas sociales desde la cocreación y la participación.
Participo como experta en programas de emprendimiento como Hackea tu Futuro, el programa Start del C-LAB de Cáceres o Colabora Almendralejo, y en los encuentros de AJE Extremadura.
Necesito lo cosmo
Me inspira la diversidad de las grandes ciudades: la mezcla de culturas, de personas y de propuestas.
La encuentro en la comida, las artes, la danza, la cultura en general e incluso el deporte.
Esa apertura alimenta la mía, y me la llevo de vuelta al pueblo y al trabajo.
En casa me esperan dos perritas recogidas de la calle y, ahora mismo, un tercero en acogida.
Esa búsqueda de equilibrio atraviesa todo lo que soy: conexión y desconexión, movimiento y quietud, compañía y soledad, descubrir y consolidar. Así entiendo también la salud: como un todo en el que cuerpo, mente y relaciones se cuidan a la vez. He corrido por montaña y en carreras de obstáculos, y he aprendido que parar también forma parte del camino.
Una curiosidad sin fronteras
Mi formación cuenta la misma historia: del ballet clásico y la talla en madera al escaparatismo, del retail y la responsabilidad social corporativa al co-diseño de servicios, la facilitación y las ciencias del comportamiento. Cada disciplina ha sumado una forma distinta de mirar. Incluso me formé como peluquera canina para hacer la investigación contextual de Qué Guapos, mi proyecto de emprendimiento: aprendí el oficio y analicé el servicio desde dentro.
Diseño de servicios, innovación y comportamiento
Postgrado en Co-diseño de Servicios (in-mocion) | Prototipado: journey y blueprint (in-mocion) | Behavioral Specialist (The Behavioral School) | Behavioral Science para UX Writers (Posso) | UX Writing (Posso) | Innovation Process (UXER School)
Facilitación y negocio
Art of Hosting (Hub Madrid) | Postgrado en Dirección de RSC (IE Business School)
Oficios, cuerpo y cuidado
Diplomatura en Restauración y Conservación de Obras de Arte (Instituto Oeben) | Técnico en Escaparatismo y Merchandising (Cámara de Comercio de Madrid) | Máster en Nutrición (Universidad de Granada) | Peluquería canina | Animal Flow | MovNat | Ballet clásico (Royal Academy of Dance)
Con ella, todos los proyectos avanzan. Funcionan y parten de una estrategia inteligente y reflexionada, que garantiza la lógica de cada paso.
Saúl Loriente Rodríguez, fundador de Design Thinking España
Sus capacidades interpersonales, la escucha, la empatía, la curiosidad, competencias propias del buen diseñador, hacen de Nuria una colaboradora muy valorada.
Sagrado Nova, Design Strategist y Senior Design Manager en BBVA
Cuando encuentra un obstáculo no se bloquea: para, reflexiona y busca soluciones.
Emilia Porras Medrano, Procedimientos y Mejora continua en Jazztel
¿Quieres contratarme para tu equipo o para un proyecto? Hablemos.
Dime qué necesitas y vemos si encajo. Trabajo en remoto y en presencial.
El reto era comprender una experiencia marcada por la incertidumbre, tiempos difíciles de prever, poco espacio y una alta carga emocional, y convertirla en servicios deseables y viables.
Sector
Salud
Mi rol
Diseño de servicios, en tándem con otra service designer, desde la investigación hasta el test con pacientes
Año y duración
2019 | Tres meses
Métodos
Investigación contextual, entrevistas con pacientes y profesionales, cuestionarios, cocreación con prototipos y test de conceptos con pacientes
Mi aportación
Identificar en qué momentos de la experiencia había que intervenir, hacer visible que el origen de muchos estaba en el funcionamiento interno del hospital y diseñar con sus equipos las respuestas de servicio para la parte que correspondía al proyecto.
Dónde se fabricaba la espera
En el back
Pacientes citados a la misma hora y consultas que empezaban tarde por reuniones o urgencias.
El retraso se propaga
Cada desajuste se acumulaba hasta el hospital de día.
En el front
El paciente vive la espera antes del tratamiento sin ver dónde se origina.
El alcance que salió del hallazgo: el hospital asumió sus procesos internos; nosotras, la experiencia visible del paciente.
El caso en un minuto
12pacientes
7profesionales
19cuestionarios
7conceptos de servicio
2puestos en práctica
Reto
Mejorar la experiencia de las personas en tratamiento oncológico en el hospital de día de un hospital público.
Hallazgo
Buena parte de lo que el paciente vivía como espera se generaba en los procesos internos del hospital.
Qué hicimos
Investigamos tres momentos (la espera hasta la visita, el tratamiento y la salida), cocreamos prototipos con el personal del hospital, los convertimos en 7 conceptos de servicio y los contrastamos con pacientes.
Resultado
Dos de esos conceptos se pusieron en práctica.
Mi papel y el trabajo en tándem
Trabajé con otra service designer y lo hicimos todo entre las dos:
Investigación exploratoria y entrevistas
Análisis y modelado de los datos
Diagnóstico y presentación de resultados
Diseño y dinamización de la cocreación
Test con pacientes
El giro: la espera se fabricaba en el back
Buscábamos momentos de mejora en la experiencia del paciente y encontramos que muchos tenían su origen fuera de ella. Cada uno de estos desajustes alargaba la espera antes del tratamiento:
Había pacientes citados a la misma hora.
Había médicos que llegaban tarde a consulta porque su agenda coincidía con una reunión de equipo o con una urgencia.
El paciente recibía en el front el efecto final de una cadena de decisiones del back que no podía ver.
De todo el proyecto, esta es la parte que más me interesó: al mapear esa cadena separamos causas de síntomas y mostramos al hospital dónde se originaba parte de la experiencia que queríamos mejorar.
Un alcance redefinido por el hallazgo
Con el diagnóstico sobre la mesa, el hospital decidió resolver por su cuenta los procesos internos y orientó nuestro trabajo hacia el front: lo que el paciente vive y ve en el hospital de día. Saber dónde estaba la causa nos ayudó a diseñar para lo que sí podía cambiar la experiencia desde el servicio, sin prometer lo que dependía de la organización interna.
Cocrear con quienes sostienen el servicio
Convertimos los hallazgos en retos de diseño y preparamos la cocreación con personal de calidad, medicina y enfermería. En esas sesiones se desarrollaron prototipos. A partir de ellos articulamos 7 conceptos de servicio, cada uno con su descripción, el valor que aportaba al paciente y un customer journey.
Testar con pacientes
Llevamos los conceptos a pacientes oncológicos del hospital de día, dibujados en papel y contados de viva voz. Las personas daban su feedback sobre cada propuesta, y ese contraste sirvió para elegir qué conceptos llevar a la práctica.
Qué cambió
2 de 7conceptos se pusieron en práctica en el hospital de día.
El proyecto pasó así del diagnóstico a cambios reales en la experiencia del paciente.
El hospital se quedó con una lectura de cómo sus procesos internos condicionaban la espera.
Cómo evaluaría el impacto
Tiempo real de espera y cómo lo perciben los pacientes.
% de pacientes que saben qué va a pasar, cuánto esperarán y a quién acudir ante una duda.
Bienestar, acompañamiento y capacidad de decisión que perciben durante el recorrido asistencial.
Interrupciones en consulta y tiempo de paso entre profesionales: cuántas veces se corta la atención para coordinarse y cuánto tarda el paciente en pasar de un servicio al siguiente.
Lo que me llevo
Lo que el paciente vive como un problema de experiencia muchas veces se origina en cómo se organiza el servicio por dentro.
Diseñar el front sin mirar el back es tratar el síntoma.
Si lo hiciera hoy
Propondría desde el principio un service blueprint que conecte cada momento del paciente con los procesos internos que lo condicionan.
Dejaría documentado el impacto de esos procesos en la espera, para que la parte que asumía el hospital tuviera un punto de partida medible.
Una entidad financiera quería ayudar a las personas a ahorrar para su primera vivienda con una cuenta específica. Al conocerla, sus beneficios se quedaban cortos, y la investigación llevó al equipo a parar y replantear el producto.
Sector
Banca
Mi rol
Research estratégico de producto como implant: segmentación, propuesta de valor por perfil y recomendaciones
Año y duración
2026 | Mes y medio
Métodos
Focus groups presenciales y remotos
Mi aportación
Segmentar a quienes buscaban su primera vivienda según la tensión del mercado, el plazo de compra y su cultura financiera, y definir para cada perfil qué papel debía jugar la entidad (facilitadora, impulsora u optimizadora), qué conectaba de la propuesta y qué faltaba.
Cómo evolucionó el producto a lo largo del estudio
Primera fase
Una necesidad relevante, pero una respuesta insuficiente.
El equipo detiene y replantea
A partir de los hallazgos y recomendaciones del primer test.
Segunda fase
Qué valoraba cada persona: ahorro, acceso a la vivienda, experiencia y herramientas.
Aprendizaje central: las personas valoraban la cuenta y la hipoteca como partes de un mismo recorrido hacia la compra.
El caso en un minuto
2fases de evaluación
3semanas por fase
3dimensiones de la propuesta
3perfiles
Reto
Una entidad financiera quería captar clientes jóvenes y aumentar la contratación de hipotecas mediante una cuenta destinada al ahorro para la primera vivienda.
Mi papel
Researcher implant en dos fases de evaluación del concepto: concreté los objetivos, preparé y moderé todos los focus groups, y analicé y sinteticé la información para elaborar las recomendaciones.
Hallazgo
Una brecha entre una necesidad relevante y un producto que aportaba poco valor. Las personas valoraban la cuenta y la hipoteca como partes de un mismo recorrido hacia la compra.
Resultado
El equipo detuvo el proyecto y reformuló la propuesta. En la segunda evaluación precisé qué características priorizar según el público y puse sobre la mesa la necesidad de incorporar al equipo de Hipotecas.
Una oportunidad de negocio vinculada a una necesidad real
La entidad
Iniciar una relación con clientes jóvenes durante el ahorro y acompañarlos hasta la contratación de una hipoteca.
Las personas
Conseguir su primera vivienda en un contexto de incertidumbre sobre cuánto ahorrar, qué podrían comprar y qué financiación obtendrían.
Antes de continuar con el producto, la investigación debía:
Comprender el interés y la interpretación de la propuesta.
Detectar barreras.
Identificar oportunidades de mejora.
Mi responsabilidad y la colaboración con negocio
Mi responsabilidad consistió en:
Traducir los objetivos de negocio en preguntas concretas para cada fase.
Preparar las sesiones y moderar todos los grupos.
Realizar el volcado, los cruces entre perfiles, el análisis y la síntesis que sustentaron las recomendaciones.
Trabajé con el equipo responsable de ahorro y con una compañera interna en cada fase. Ellas facilitaban la interlocución con otras personas de la entidad y montaban las presentaciones a partir del análisis. Presentábamos los resultados a negocio y continuábamos las conversaciones a partir de sus preguntas.
Investigar con tiempo limitado y distintos contextos de compra
Cada fase se desarrolló en tres semanas. En la segunda:
SesionesSemana 1
Análisis y síntesisSemana 2
EntregableSemana 3
Método: focus groups, para explorar en ese plazo una muestra con diferentes perfiles. La primera fase fue presencial y la segunda, remota, con grupos reducidos.
Cruces: en la segunda evaluación, el momento de compra, la capacidad de ahorro y la tensión inmobiliaria de la ciudad. Durante el análisis también atendí a las diferencias de cultura financiera.
Dinámica: para recoger la reacción inicial, las personas anotaban individualmente sus impresiones y dudas antes de compartirlas. Después explorábamos el concepto progresivamente, desde la propuesta de valor hasta sus características.
Moderación: buscaba equilibrar la participación y profundizar cuando la conversación se quedaba en una respuesta compartida. La interacción grupal seguía siendo una limitación del método.
Primera fase: una necesidad relevante, una respuesta insuficiente
Las personas valoraban que la entidad se ocupara del acceso a la vivienda. Sin embargo, al conocer el producto completo, su interés disminuía:
Los beneficios de ahorro resultaban poco diferenciales.
La conexión con la futura hipoteca no ofrecía la claridad que esperaban.
El estudio llevó al equipo a detener el proyecto y replantear la propuesta.
El rediseño partió de los hallazgos y las recomendaciones del primer test, y la nueva versión volvió a mí para evaluarla.
Segunda fase: comprender qué valoraba cada persona
Un momento decisivo del análisis fue entender que abrir la cuenta tenía sentido por cómo acercaba a la compra y a la financiación. Si parte del beneficio dependía de firmar una futura hipoteca, las personas necesitaban conocer sus condiciones para valorar el compromiso.
Organicé la propuesta en tres dimensiones:
AhorroCómo ayudaba a construir el capital necesario, con un objetivo de ahorro y un límite de ahorro remunerado.
Acceso a la viviendaQué certidumbre y apoyo aportaba para obtener financiación y comprar.
Experiencia y herramientasCómo facilitaba comprender, planificar y seguir el proceso, con el apoyo de un coach financiero.
Con esta estructura pude relacionar las recomendaciones con los públicos que negocio podía priorizar. Por ejemplo:
El límite de ahorro remunerado generaba mayor fricción en ciudades con alta tensión inmobiliaria.
El acompañamiento financiero tenía más valor para quienes empezaban y necesitaban orientación que para quienes ya tenían un plan y mayor conocimiento financiero.
Con esos cruces, mi compañera y yo definimos tres perfiles y, para cada uno, qué papel debía jugar la entidad: facilitadora, impulsora u optimizadora. Tal como estaba, la propuesta conectaba sobre todo con uno; los otros dos marcaban dónde crecer.
Tres perfiles, tres papeles para la entidad
Conecta hoy
La entidad como facilitadora
«Me acompaña y me ayuda a preparar financieramente la compra de una vivienda».
Perfil
Tensión inmobiliaria media o baja y compra a corto o medio plazo.
Lo que conecta
Remuneración del ahorro, financiación alta, gestor personal y certificado de hipoteca preaprobada.
Lo que necesita
Conocer las condiciones de la hipoteca.
Dónde está la oportunidad
La entidad como impulsora
«Me acompaña y me ayuda a empezar a construir mi proyecto de vivienda».
Perfil
Menor cultura financiera y compra a largo plazo.
Lo que conecta
Financiación alta, gestor personal y certificado de hipoteca preaprobada.
Lo que necesita
Un simulador y un espacio para planificar el hogar.
La entidad como optimizadora
«Me ayuda a maximizar mi capacidad de acceso a la vivienda».
Perfil
Tensión inmobiliaria alta y mayor cultura financiera.
Lo que conecta
Remuneración del ahorro, financiación alta y certificado de hipoteca preaprobada.
Lo que necesita
Conocer el capital máximo al que está sujeta la promoción y las condiciones de la hipoteca.
La oportunidad estaba en ajustar las características a las necesidades del público elegido y hacer coherente el recorrido completo.
Qué cambió
La investigación contribuyó a detener y reformular la propuesta inicial.
La segunda fase dejó recomendaciones concretas y alternativas para orientar decisiones según el público prioritario.
En la presentación, el responsable de ahorro destacó que el entregable le permitía identificar sobre qué actuar y cómo. También expresó la necesidad de incorporar al equipo de Hipotecas para abordar las condiciones de las que dependía el valor de la cuenta.
Mi trabajo llegó hasta la presentación de la segunda fase; el desarrollo y el lanzamiento continuaron dentro de la entidad.
Cómo evaluaría el impacto
% de interesados que abren la cuenta, por perfil.
Saldo acumulado y continuidad de las aportaciones, sobre todo si mejoran las condiciones de remuneración.
Personas que fijan un objetivo de ahorro y avanzan hacia él, y utilidad que perciben en las recomendaciones del coach financiero.
% de titulares que avanzan hacia una solicitud de hipoteca, y comprensión de las condiciones hipotecarias.
Lo que me llevo y lo que exploraría después
Este proyecto reforzó mi interés por investigar las relaciones entre productos, equipos y momentos de una experiencia.
Al entenderlo como un recorrido completo, mis recomendaciones fueron más útiles para negocio.
La escucha y la confianza del equipo facilitaron un trabajo gratificante, incluso con un plazo ajustado.
Lo que exploraría después
Profundizaría en la conexión entre los hallazgos y la estrategia de marca: cómo alinear el territorio, la promesa y la experiencia que finalmente ofrece el servicio.
El equipo había definido cómo debía ser su asistente de atención al cliente. Ahora necesitaba saber qué percibían las personas al escucharlo y si esa personalidad encajaba con lo que esperaban del servicio y de la marca.
Sector
Telecomunicaciones
Mi rol
Diseño de la prueba, investigación y análisis
Año y duración
2023 | Un mes
Métodos
Prueba de escucha y dos focus groups
Mi aportación
Convertir unos rasgos de personalidad en una prueba que permitiera evaluarlos y traducir lo aprendido en pautas concretas para diseñar la atención.
Qué pesaba más en la percepción del asistente
El lenguaje coloquial
Dependía de la persona y de la situación.
La personalización
Aportaba reconocimiento y confianza.
Comprender y resolver
La base: la cordialidad no compensaba tener que repetir el problema.
El caso en un minuto
2entrevistas piloto
2focus groups de 5 personas
4días de campo
1mes de estudio
Reto
Una compañía de telecomunicaciones estaba redefiniendo la personalidad de su asistente de atención al cliente. Necesitaba comprobar si encajaba con lo que las personas esperaban del servicio y con la identidad de marca.
Mi papel
Desde el equipo de experiencia de cliente, diseñé una prueba cualitativa basada en la escucha de conversaciones simuladas. Preparé los materiales, coordiné su elaboración y realicé la investigación y el análisis.
Hallazgo
Priorizar la capacidad de comprender y resolver por encima de los guiños de lenguaje.
Resultado
Los resultados orientaron el rediseño de los flujos y, posteriormente, participé en tests con clientes para evaluar su funcionamiento.
Evaluar cómo se percibe una personalidad diseñada
El equipo había definido los rasgos del asistente, su nivel de personificación y situaciones de atención prioritarias. Mi encargo era evaluar ese trabajo:
Qué percibían las personas al escucharlo.
Qué comportamientos explicaban esa percepción.
Cómo encajaba con sus expectativas del servicio y de la marca.
El canal evaluado era la IVR, el sistema de voz que atiende cuando una persona llama al servicio de atención al cliente. El test se centraba en la personalidad percibida al escuchar conversaciones. Las personas participantes no interactuaban con el sistema durante esta prueba.
Aclarar el encargo antes de construir el test
Partía de una definición de personalidad hecha por otro equipo. Analicé la documentación y concreté con sus autores qué esperaban aprender de la prueba.
Las preguntas que fui planteando ayudaron al equipo a precisar los objetivos. Así traduje atributos abstractos en comportamientos que las personas pudieran reconocer y valorar.
No existía ninguna prueba para evaluar si una personalidad diseñada encajaba con lo que los clientes esperaban de la atención al cliente de una telco: busqué referencias y consulté a compañeros, y no encontré ninguna que pudiera aplicar. Así que diseñé una dinámica específica y la probé antes de llevarla a sesiones grupales.
Una prueba de escucha con dos lecturas
Preparamos grabaciones que simulaban conversaciones entre clientes y el asistente en los casos de uso seleccionados. Algunos compañeros colaboraron en su grabación.
Para facilitar la observación, propuse imaginar que escuchábamos una conversación desde fuera y describíamos cómo eran quienes participaban a través de lo que decían y cómo lo decían. La prueba tenía dos momentos:
1. Percepción abiertaDespués de escuchar cada conversación, las personas anotaban individualmente los adjetivos que les sugería el asistente y explicaban qué comportamientos les habían llevado a elegirlos. Después sintetizaban su percepción y valoraban el encaje con el servicio y la marca.
2. Contraste de los rasgos previstosEscuchaban conversaciones y elegían entre frases que representaban distintas percepciones de los rasgos definidos. Explicaban el porqué de su elección.
Empezar con la descripción abierta permitía recoger sus propias palabras antes de introducir las opciones de evaluación. La toma de notas individual también ayudaba a recoger impresiones antes del intercambio grupal.
Comprobar la dinámica antes del trabajo grupal
Dos entrevistas piloto. La prueba funcionó bien y pudimos trasladarla a dos focus groups, de cinco personas cada uno, sin reformular la dinámica después del pilotaje.
Dos tipos de grupo: clientes que buscaban el trato con personas cuando llamaban y clientes que preferían los canales digitales y recurrían al teléfono cuando lo necesitaban.
Un mes de estudio: cuatro días de campo y unas dos semanas de análisis.
Variaciones intencionadas: las conversaciones y algunos estímulos variaban entre grupos, para observar el asistente en distintas situaciones. Por eso, las interpretaciones atendían al caso escuchado, además del perfil de quien lo valoraba.
Qué comportamientos aportaban valor
Con el análisis precisé el peso de las dimensiones que el equipo había definido para el asistente:
Comprender y resolver: la baseLas personas valoraban que entendiera su consulta, utilizara la información disponible y ofreciera una respuesta útil y ágil.
Personalización: reconocimientoAprovechar lo que la compañía ya sabía del cliente podía generar confianza y evitar preguntas innecesarias. Para algunas personas, ayudaba a sentirse tratadas como alguien concreto.
Lenguaje coloquial: según el contextoLos guiños podían aportar cercanía cuando encajaban con la situación, pero también resultar forzados o molestos. Dependía de las preferencias de la persona y del contexto de la consulta.
La cordialidad no compensaba una conversación que obligara a repetir el problema sin avanzar.
Mi aportación fue evaluar esas dimensiones y fundamentar su prioridad a partir de la percepción de los participantes.
Del hallazgo al rediseño de la conversación
Los resultados ayudaron al equipo a precisar qué comportamientos debían estar cubiertos al implementar la nueva IVR.
Un cambio concreto: confirmar la comprensión
Después de que la persona explicara su problema, el asistente reformulaba lo que había entendido y preguntaba si era correcto antes de continuar. Esta decisión respondía a una frustración recurrente: sentir que el sistema no comprendía la consulta y obligaba a repetirla.
A medida que se rediseñaban e implementaban los flujos, participé en tests con clientes para comprobar su funcionamiento. El estudio se tradujo en prioridades de diseño y en comportamientos concretos del asistente.
Cómo evaluaría el impacto
% de intenciones que el asistente identifica bien y confirma con el usuario.
% de consultas resueltas sin transferir y sin que el usuario vuelva a contactar por lo mismo.
Repeticiones, reformulaciones y tiempo hasta resolver.
Sensación de ser comprendido, confianza y tono adecuado a la situación del usuario.
Lo que me llevo
El reto principal fue construir una prueba desde un encargo que todavía necesitaba concretarse. Al comprender el trabajo previo y hacer preguntas, alineé lo que el equipo quería transmitir con lo que necesitaba evaluar.
La experiencia reforzó mi confianza en el pilotaje como forma de comprobar una propuesta metodológica.
También recordó al equipo que definir el objetivo de una prueba requiere su propio espacio de reflexión.
La dinámica funcionó como esperábamos, porque ya la habíamos probado en las entrevistas piloto, y sirvió para priorizar los atributos de la atención.
El banco quería crecer en préstamos a más de cinco años, con poco margen para competir bajando el precio. La investigación mostró cuánto pesaba sentirse seguro al asumir ese compromiso: entender las condiciones, saber que la cuota encajaba y poder validar la decisión cuando surgían dudas.
Sector
Banca
Mi rol
Liderazgo de la investigación como implant
Año y duración
2026 | Dos meses
Métodos
20 entrevistas en profundidad
Mi aportación
Conectar patrones de comportamiento con oportunidades de crecimiento y ayudar a los equipos a decidir cómo mejorar la experiencia de contratación.
La tensión que hizo visible la investigación
Lo que necesitaban las personas
Acompañamiento humano especializado para decidir con seguridad.
tensión
Otra prioridad del banco
Reducir las llamadas a atención al cliente.
La conversación llevó a diferenciar necesidades. Donde el apoyo debía ser humano, conservarlo. Para personas con más experiencia, explorar cómo ofrecer desde lo digital una ayuda que explique y valide.
El caso en un minuto
20entrevistas en profundidad
2meses
2ejes de comportamiento
4arquetipos
Reto
Una entidad financiera necesitaba identificar qué palancas activar para aumentar su cuota en préstamos a largo plazo.
Mi papel
Lideré la investigación durante dos meses como implant en el equipo de investigación y diseño: una investigación cualitativa exploratoria sobre cómo se activaba la necesidad, cómo se elegía la financiación y qué generaba seguridad o incertidumbre.
Hallazgo
El precio importaba, y también saber que habían entendido bien lo que estaban asumiendo.
Resultado
El informe orientó cambios en la experiencia y sirvió de base para acordar cocreaciones entre negocio, Journey y los equipos de diseño.
Mi papel y el trabajo con el equipo
Acordé las hipótesis con el equipo de préstamos y las traduje en objetivos de investigación.
Seleccioné los perfiles, coordiné la captación y elaboré el guion.
Realicé la mayor parte de las entrevistas, el análisis, los modelos y las recomendaciones.
Un compañero apoyó algunas entrevistas y el montaje del entregable.
Me incorporé a la entidad con el proyecto en marcha: en los primeros días ya lanzábamos la captación y preparábamos las entrevistas. Comprendí el contexto del negocio, estudié la competencia y asimilé la información disponible mientras avanzaba el proyecto, y concreté el encargo en las reuniones con negocio.
Comprender la contratación y la decisión de no contratar
Realizamos 20 entrevistas en profundidad con:
Personas con experiencia en préstamos.
Quienes habían contratado su primer préstamo.
Quienes aún no habían pedido uno, aunque habían vivido situaciones en las que podían necesitarlo.
Incluimos clientes y no clientes de la entidad, además de casos de financiación de coche en el concesionario. La muestra permitía explorar distintas relaciones con la deuda. Las entrevistas abordaban el contexto vital, la activación de la necesidad, el recorrido de contratación, qué tenían en cuenta para elegir, la percepción de las entidades y las expectativas sin cubrir.
La profundidad de las conversaciones ayudó a entender las decisiones dentro de las circunstancias de cada persona.
Construir modelos a partir de los patrones
Organicé el análisis por objetivos, trabajando con las palabras de las personas, la síntesis y las tensiones entre sus relatos. Fui identificando diferencias en la necesidad de acompañamiento, la rapidez esperada y el grado de comprensión y validación que necesitaban para decidir.
Probé varias formas de ordenar esos patrones hasta dar con los dos ejes que explicaban las diferencias de comportamiento: la experiencia previa con préstamos y la necesidad de control. Con ellos:
Construí cuatro arquetipos de comportamiento.
Modelé el recorrido desde la entrada al proceso hasta después de la firma.
Dos ejes, cuatro arquetipos
Necesidad de control
Menos experiencia Más control
Más experiencia Más control
Menos experiencia Menos control
Más experiencia Menos control
Experiencia previa con préstamos
La necesidad de control podía cambiar según el momento y la situación de una misma persona.
Los modelos permitieron vincular los hallazgos con decisiones de experiencia: qué explicar, dónde ofrecer apoyo y qué fricciones podían frenar el avance. En algunos casos una comprobación daba seguridad; en otros, cuando había urgencia, interrumpía el proceso.
Sentirse seguro al asumir el compromiso
Para las personas entrevistadas, un préstamo a más de cinco años se percibía como un compromiso importante. Por su duración y por el dinero recibido, exigía responsabilidad y generaba necesidades de seguridad que recordaban a las de contratar una hipoteca.
El precio importaba, y también saber que habían entendido bien lo que estaban asumiendo.
La investigación puso el foco en la incertidumbre: miedo a equivocarse, dudas sobre el coste total o dificultad para valorar si la cuota y el plazo encajaban.
El acompañamiento humano podía ayudar a elegir o a validar una decisión. Las personas con menos experiencia requerían más explicación y apoyo. Otras necesitaban resolver una duda concreta para continuar. La recomendación fue adaptar la ayuda al comportamiento y al momento del recorrido.
Estar presente cuando se toma la decisión
Los casos de financiación de coche mostraron el peso del contexto. En el concesionario, la financiación se ofrecía junto a la compra, con una persona disponible y una solución inmediata. Salir de esa experiencia para consultar otro banco añadía esfuerzo en un momento de urgencia.
Oportunidades
Estar presentes antes o durante la decisión.
Hacer visible la viabilidad del préstamo.
Facilitar una contratación ágil.
Qué recomendé además
Explicar de forma conjunta y comprensible la cuota, el plazo y el coste total.
Traducir ventajas como la ausencia de comisiones a un beneficio entendible.
Una recomendación que chocaba con otra prioridad
El equipo de préstamos recibió con reservas la necesidad de acompañamiento humano especializado por su coste. Además, otro eje estratégico del banco buscaba reducir las llamadas a atención al cliente. La investigación hizo visible el conflicto entre esa prioridad y el apoyo que algunas personas necesitaban para decidir.
La conversación llevó a diferenciar las necesidades. Allí donde el apoyo debía ser humano, había que conservarlo. Para personas con más experiencia, se abrió la pregunta de cómo ofrecer desde la experiencia digital una ayuda que cumpliera funciones similares de explicación y validación.
Mi aportación fue fundamentar las necesidades y las oportunidades, y ponerlas en relación con las restricciones del negocio.
Los resultados como base para trabajar entre equipos
El equipo de préstamos, Journey, mi equipo y UX/UI tomaron el informe como una base para actuar.
Empezaron cambios relacionados con la experiencia y acordaron cocreaciones para diseñar herramientas e iteraciones orientadas a reducir la incertidumbre.
Después comenzó a trabajarse en un simulador.
Mi trabajo llegó hasta el informe que sirvió de base a ese trabajo entre equipos; el simulador se diseñó en una fase posterior.
Cómo evaluaría el impacto
% de usuarios que pasan de explorar a contratar, por perfil y canal.
Comprensión del coste total y las condiciones, y seguridad para tomar la decisión.
% de usuarios que resuelven sus dudas y avanzan, con o sin ayuda humana.
Abandonos, consultas repetidas y tiempo hasta completar la contratación.
Convertir el análisis en una lectura ejecutiva
Para presentar los resultados, adaptamos el informe al estilo de la entidad. Simplificamos el detalle y reforzamos una lectura ejecutiva orientada a la acción. El trabajo consistió en priorizar los mensajes y hacer visibles sus implicaciones para negocio.
Entendí esa síntesis como parte del trabajo de traducir la investigación al contexto de decisión: el equipo necesitaba identificar dónde intervenir y con qué propósito. La lectura ejecutiva llevó los aprendizajes a las conversaciones entre equipos.
Lo que me llevo
El proyecto puso de relieve la necesidad de trabajar las oportunidades de experiencia junto con las restricciones del negocio. El acompañamiento humano respondía a necesidades detectadas, pero entraba en tensión con el objetivo de reducir las llamadas y su coste.
En esa conversación diferenciamos dónde era necesario conservar el apoyo humano y dónde explorar ayuda desde la experiencia digital.
Me llevo el valor de construir modelos que ayudan a tomar esas decisiones. Al relacionar la experiencia previa, la necesidad de control y el contexto de contratación, concreté qué apoyo necesitaban las personas y orienté el trabajo posterior de los equipos.
Algunas fricciones protegen. En la investigación, ciertas comprobaciones daban seguridad aunque alargaran el proceso. Pedir documentación y comprobar la capacidad de pago evita que alguien asuma un préstamo que no puede devolver. La pregunta útil es qué fricciones quitar, cuáles mantener y para quién.
En un proyecto del sector público, los actores compartían un propósito: que una formación útil y especializada llegara a los trabajadores. Las diferencias de intereses y posiciones políticas dificultaban los acuerdos y el trabajo entre las entidades. Necesitábamos comprender esas fricciones y preparar un proceso en el que pudieran construir soluciones juntos.
Sector
Sector público
Mi rol
Investigación, análisis y diseño metodológico de las cocreaciones
Año y duración
2023 | Mes y medio
Métodos
Entrevistas, focus group y cocreaciones
Mi aportación
Conectar los aprendizajes de la investigación con un proceso de colaboración que ayudara a actores con posiciones distintas a concretar propuestas y sentirse partícipes de las soluciones.
Recorrido de cocreación que diseñé para el primer reto
Generar y seleccionar ideas
Principios de diseño
Primer prototipo
Feedback de otros equipos
Iteración
Segunda versión y plan de acción, con tiempos, frenos e impulsores
El caso en un minuto
2retos
5entrevistas en profundidad
1focus group
3actividades rediseñadas
Reto
Una entidad del sector público vinculada a la formación para el empleo nos encargó dos retos: mejoras y consenso en las convocatorias de subvenciones, y los procesos de trabajo con las comisiones sectoriales, integradas por representantes empresariales y sindicales.
Mi papel
Diseño de las cocreaciones y sus escaletas, investigación y acompañamiento al compañero que facilitaba las sesiones.
Hallazgo
Los actores compartían el objetivo, pero las diferencias políticas e ideológicas añadían confrontación y dificultaban construir acuerdos.
Resultado
En unos dos meses, diagnóstico, mapas y propuestas cocreadas con prototipos y planes de acción, listos para que la entidad decidiera qué implantar.
Mi papel en ambos retos
Diseño de las cocreaciones y sus escaletas.
Acompañamiento a la facilitación: preparé a mi compañero para conducir las sesiones y lo acompañé con la revisión entre cocreaciones y el análisis posterior de los resultados.
Investigación: entrevistas, volcados, análisis y síntesis. Elaboramos juntos los guiones de investigación y los mapas del diagnóstico; él llevaba la interlocución con el cliente.
Escucha directa: hice entrevistas para escuchar a las personas implicadas en los procesos que estábamos trabajando. Ese contacto me ayudaba a comprender sus perspectivas y a llevarlas al diseño.
Objetivo compartidoUna formación útil y especializada para trabajadores y empresas
Comisiones sectoriales: representación sindical
Asistencias técnicas de las organizaciones
Entidades de formación, también pequeñas o especializadas
Trabajadores y empresas que reciben la formación
Mismo objetivo, prioridades y puntos de vista distintos sobre cómo conseguirlo.
Primer reto | Convocatorias
Cinco entrevistas en profundidad y un focus group para entender las motivaciones de los actores, sus relaciones y las dificultades del proceso. Construimos un journey de diagnóstico que relacionaba las fases del proceso con los actores, sus necesidades y los posibles efectos sobre las personas que recibirían la formación.
Segundo reto | Comisiones
Investigamos el trabajo de las comisiones sectoriales, las asistencias técnicas de las organizaciones y la unidad técnica de la entidad. El diagnóstico identificó dificultades de comunicación, cargas burocráticas y diferencias de recursos que afectaban a la agilidad de sus actividades.
El journey ayudaba a hacer visible cómo las decisiones administrativas y de coordinación podían condicionar la oferta formativa.
Un objetivo compartido entre posiciones distintas
La investigación mostró que los actores coincidían en responder a las necesidades formativas de trabajadores y empresas. Defendían prioridades y puntos de vista distintos sobre cómo hacerlo. En este contexto del sector público, las diferencias políticas e ideológicas entre las partes añadían confrontación a las conversaciones y dificultaban construir acuerdos.
Convocatorias: los hallazgos señalaban barreras para entidades pequeñas o especializadas y tensiones entre los criterios de valoración y la calidad de la formación. Reenmarcamos el reto para trabajar una parte concreta del proceso: cómo favorecer, desde el diseño de la solicitud, a entidades que ofrecieran formación especializada y de calidad.
Comisiones: el trabajo se concretó en tres actividades (el plan de referencia sectorial, el mapa de ocupaciones y los informes de valoración). La cocreación permitiría revisar los flujos y concretar qué tareas correspondían a cada actor.
Diseñar las condiciones para trabajar juntos
La composición de los equipos reunía a personas de las distintas partes implicadas. La intención era que construyeran juntas las propuestas y pudieran sentirse dueñas de las soluciones. Esa autoría compartida buscaba favorecer el compromiso de ponerlas en práctica.
Además de las herramientas, preparábamos la mentalidad con la que se iba a aplicar el proceso. Antes de empezar, trabajamos reglas de oro que hacían concretos los comportamientos de colaboración: «construir sobre las ideas de los demás», «evitar frases que cierren posibilidades», «no enamorarse de la propia idea» y «una conversación a la vez».
Asignamos guardianes de las reglas dentro de los equipos. Cada persona asumía la responsabilidad de recordar una o varias cuando hiciera falta. Así, cuidar la dinámica se convertía también en una tarea de los participantes, con el apoyo del facilitador.
El propósito era poder trabajar las fricciones y aprovechar lo que mostraban sobre el grupo.
Las reglas ofrecían un lenguaje compartido para señalar comportamientos y volver al trabajo sin personalizar cada desacuerdo.
Dar forma y contrastar las propuestas
Primer reto: diseñé un recorrido de generación y selección de ideas, principios de diseño, un primer prototipo, feedback de otros equipos e iteración. Los equipos cerraban con una segunda versión y un plan de acción que incluía tiempos, frenos e impulsores.
Segundo reto: el recorrido se adaptó al rediseño de procesos. Los equipos definieron principios y una primera versión del flujo de trabajo, recibieron feedback y elaboraron una nueva versión y su plan de acción. Las instrucciones ayudaban a concretar actividades, responsables y tiempos.
Sostener la independencia ante las resistencias
Los hallazgos no resultaban igual de cómodos para todas las partes. Al empezar a compartir algunos resultados, encontramos resistencias que también afectaban a la relación con determinados participantes. Como equipo externo, nuestra responsabilidad era hacer visibles las fricciones con rigor y sensibilidad, manteniendo la independencia frente a los intereses presentes.
Esa misma responsabilidad se extendía al diseño de las sesiones:
Preparar un proceso inclusivo.
Explicar cómo las actitudes influían en el trabajo común.
Acompañar al facilitador para responder a las dificultades.
Qué dejamos al terminar
Un diagnóstico del proceso de convocatorias.
Mapas para comprender las relaciones entre actores.
Propuestas cocreadas con principios de diseño, prototipos y planes de acción.
Nuevas versiones de los flujos de trabajo de las actividades seleccionadas, en el segundo reto.
Los entregables recogían las propuestas, el feedback y sus iteraciones. También recomendaban empezar por cambios viables, probarlos y medir sus resultados. El resultado observable de nuestro trabajo fue haber llevado las perspectivas de las partes a materiales concretos que la organización podía utilizar para decidir y avanzar.
Nuestro trabajo llegó hasta la entrega; qué propuestas implantar quedó en manos de la entidad.
Cómo evaluaría el impacto
% de propuestas priorizadas con responsable y siguientes pasos.
% de acciones acordadas que se ponen en marcha en plazo.
Duplicidades, bloqueos y tiempos de respuesta entre actores, y cómo evolucionan.
Menos incidencias y retrabajos en los procesos intervenidos.
Lo que me llevo
La importancia de centrarme en lo que está bajo mi control durante todo el proyecto: el rigor de la investigación, la sensibilidad y la independencia al presentar los hallazgos, y el diseño de las condiciones para colaborar.
Cuido ese trabajo, acompaño al equipo y respondo a las resistencias. Las reacciones de cada persona, su disposición a participar y las decisiones posteriores de la organización les corresponden a ellas.
La experiencia reforzó mi confianza en el proceso y en el oficio. Las fases de investigación y cocreación ofrecían una estructura para escuchar perspectivas distintas, hacer visibles los problemas y construir propuestas. Mi tarea era sostener esa estructura con profesionalidad, incluso cuando los resultados generaban incomodidad.